Probando el Audi RS 5 2018
10/01/2018 Reportes de Manejo

Probando el Audi RS 5 2018

Una de las grandes presencias en el Especial de Lo Mejor de 2017 fue el deportivo extremo de los cuatro aros.

Luego de la llegada de la segunda generación del A5 (coupé correspondiente al A4) era inevitable que Audi estrenara sus versión más extrema. Inicialmente Audi solo producía la variante RS de un solo modelo de toda su gama, pero actualmente pueden convivir los RS 3 y TT RS, lanzados el año pasado, con el RS 5 que aquí nos ocupa y que deberia llegar a Chile este año.

Con menos se hace más

Además de utilizar nueva plataforma, este RS 5 cambia de motor, pasando del anterior V8 de 4.2 litros a un V6 TFSi de 2.9 litros proveniente del Porsche Panamera 4S. Eso sí, se agregaron dos turbos para conseguir la misma potencia, 450 Hp y 600 Nm de fuerza, mucho más torque que su antecesor y de acceso mucho más fácil, desde más bajas revoluciones.

El poder se descarga a las “quattro” ruedas con un reparto 40/60 entre el eje delantero y trasero. La transmisión también recibe un cambio, pasando de una DSG con 7 velocidades a una automatica ZF tradicional de 8 cambios, quizas menos veloz, pero más asertiva (y ojalá, más confiable).

En cifras, el nuevo Audi RS 5 invierte solo 3.9 segundos de tu tiempo en alcanzar los primeros 100 km/h y sigue corriendo hasta que el limitador pone freno a 250 kilómetros por hora, aunque puede llevar el velocímetro a 280 si se remueve la restricción electrónica.

El RS 5, comparado al anterior, hace una dieta de 60 kilos, para quedar en un peso total de 1.655 kilos. Sigue siendo una cifra alta, pero no se percibe mucho. A lo mejor visualmente, con los pasos de rueda ligeramente más abultados que en el S5 se puede dar esa sensación.

Pero una cosa es saber cuánto y otra es probar cómo corre, y para eso están el autódromo de Pachuca, su recta de 800 metros y una serie de curvas de distintas velocidades que proponen un interesante desafío técnico.

Seguro y efectivo

Como suele suceder con varios productos del Grupo VW con tracción a las cuatro ruedas, como el Golf R que probamos en este mismo especial, en pista el RS 5 es más efectivo que entretenido. A la hora de frenar el equipo es poderoso, luego se siente algo pesado al momento de entrar a las curvas y sale muy rápido y seguro bajando muy bien el empuje al suelo.

Si lo comparamos con otros competidores que manejamos durante la misma jornada, se siente menos nervioso que el Alfa Giulia Quadrifoglio, menos opulento que el Mercedes-AMG C63S, y menos ágil que el BMW M4, pero es el que más seguridad te da al volante y con el que seguramente vas a marcar más fácilmente tu mejor tiempo de vuelta. Esto tiene que ver, como ya señalamos, con la tracción y con el tamaño del auto, que hace que lo lleves mucho menos puesto que un RS 3 o que un TT RS. No se despeina por nada y es muy fácil sacarle el máximo partido. Es como andar en una montaña rusa, enrielado a la pista.

Otra caracteristica que lo hace brutalmente efectivo son los modos de manejo, muy bien marcados y que actuan sobre la electrónica, diferencial, dirección, motor/caja, escape y sobre la suspensión del auto, dandole versatilidad pero tambien sacando lo mejor del RS 5 en cada condición, especialmente en la pista, donde el programa de vectorización de torque y la amortiguación, con resortes más bajos y firmes que en el S5, recalcan esta experiencia de manejo altamente precisa.

Confort que no se transa

Algo que se gana en beneficio de un auto algo aburrido, es que el RS 5 puedes usarlo como auto de diario, con muchos menos compromisos que otros modelos similares. Sucede exactamente el mismo efecto que ya vimos en el Golf R, donde su diseño elegante y sobrio no es ostentador, lo que ayuda a la discreción ante los amigos de lo ajeno. Además, el refinamiento interior es de primera linea y con tecnología de sobra para deslumbrar a cualquiera, incluyendo el vistoso cluster Audi Virtual Cockpit y el sistema multimedia MMI Navigation Plus.

Un mar de color negro inunda el interior, con ciertos salpicones de fibra de carbono y aluminio, asi como algunas costuras contrastantes y los insertos en Alcántara para las puertas, sin olvidar el tapiz en cuero Nappa. Elegancia y sofisticación, van de la mano con las mejoras ya vistas en el A5, sobretodo en ergonomía y estilo. La habitabilidad también se ve mejorada, gracias a los centímetros extra que se gana en largo, con el paso a la nueva plataforma MQB modular. 

Conclusiones

el nuevo Audi RS 5 se postula como un Gran Turismo

Antes que un deportivo radical, el nuevo Audi RS 5 se postula como un Gran Turismo, rápido, confortable. Si bien no es el más entretenido en pista, es efectivo y seguro, permitiéndote extraer gran parte de su potencial con poco esfuerzo. Así, esta coupé reúne todos los ingredientes para transformarse en un auténtico devorador de kilómetros. Probablemente echarás de menos el sonido del V8 pero te apostamos, será lo único que extrañarás. Un espectacular deportivo, que también podras disfrutar mucho a diario.

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